Abatiendo amigos

Alcides Garbarini

Alcides Garbarini

, Opinión

Los militantes de AFFUR (Agremiación Federal de Funcionarios de la Universidad de la República) estamos en Conflicto en contra de los recortes presupuestales que el gobierno intenta aplicar en la Rendición de Cuentas. El término técnico utilizado en la Rendición de Cuentas en el artículo 6 es “abatimiento”, o sea que se eliminan los fondos destinados a casi todo gasto social en 2017, entre ellos a la Universidad de la República.

Es importante que entendamos que no se está “difiriendo” o “postergando” para algún año próximo estos fondos, para empezar porque el presupuesto “quinquenal” resuelto a fines de 2015 solo llegaba a 2017, por tanto ya desde ese momento los fondos incrementales a 2018 no existían. Tampoco se “reasignan” a otra prioridad los fondos que se quitan de Educación, Salud y Vivienda, simplemente se abaten, se eliminan.

El mismo concepto de abatir nos trae a la cabeza los informes de las agencias internacionales de prensa, cuando en sus reportes bélicos se transmite fríamente que en tal o cual lugar se “abatieron” de un bombazo a tantos enemigos. Casi siempre en estos informes no se describen los daños irreparables causados por el bombazo, como mucho se mencionan “daños colaterales”.

En el caso del “recorte-bomba” contra la Universidad, los daños colaterales, supuestamente no calculados y no deseados, son las becas estudiantiles, la atención a la masividad, la atención a la emergencia edilicia, el Hospital de Clínicas, y como no podía ser de otra forma en un clásico recorte neoliberal, los ya magros salarios de docentes y trabajadores.

Como en esas películas bélicas trágicas el “fuego amigo” esfuma a los camaradas del protagonista, lo cual hunde a este en un espiral dramático. Hasta que este por una vuelta u otra del melodrama empieza a intuir que el “fuego amigo” no fue un error, que todo estaba orquestado con un motivo bien craneado y generalmente muy redituable. En esas películas el protagonista se salva a sí mismo y al recuerdo de sus camaradas luchando a brazo partido para exponer a los culpables y sus espúreos intereses.

No es mi fuerte la prosa, pero creo que la analogía es lo bastante gráfica y clara, espero transmita, al menos en parte, lo que expresan muchos de los compañeros/as, especialmente los más experimentados, con los que milito diariamente en AFFUR: “nos está matando el fuego amigo”.

La diferencia con el cine bélico es que allí el que aprieta el botón y suelta la bomba jamás piso el terreno que bombardea, no es su país ni su gente. En cambio los que ayudan a aplicar estos recortes si son conciudadanos, muy probablemente pasaron ellos o sus hijos alguna vez por los salones, pasillos y bibliotecas de la Universidad y hasta tal vez son egresados de esta. Por tanto tienen plena conciencia de las consecuencias de estos “recortes-bomba”. En la realidad no hay obediencia debida o desconocimiento tras el que ocultarse, el que redacta, promueve y/o vote estos recortes, estará apretando el gatillo contra la Universidad Pública.