ACERCA DEL DECRETO ANTI MARCHAS Y CORTES DE CALLES

Jorge Tabeira

Circula una visión “optimista” acerca del reciente decreto del P.Ejecutivo en el sentido que no serìa apicable a manifestaciones sindicales por la alusiòn al Derecho de Huelga consagrado en el art. 57 de la Constitución:

Pues bien: toda norma se aplica por la Justicia y la Administración (en este caso la Institución competente o sea la FUERZA PUBLICA) por SERES HUMANOS….Independientes (supuestamente los de la Justicia pero ya sabemos cuanto incide el perfil de las personas tanto polìtico, religioso, etc. en cuanto a como interpretar las normas: ejemplos aborto por la Jueza PURA, procesamientos del Codicen y miles de etcèteras).Y en cuanto a la fuerza pública (verbigracia:POLICÍA) ES MANDATADA POR EL GOBIERNO DE TURNO. Con esto digo que, a pesar de ser redactadas por personas (parlamentarios, gobernantes asesorados) las reglas deben ser concebidas de la forma más clara posible, dejando el menor margen a la interpretación de quien la aplique (es una regla de oro de la legislación). De ahì la importancia de que haya parlamentarios abogados o al menos, asesores capacitados en la materia que les indiquen como hacerlo). De ahì tambièn lo fundamental de que lo jurìdico estè por encima de lo polìtico y no al revés, como un connotado exPresidente ha dicho.

Una pregunta que hay que hacerse es: Porqué si esta capacidad de represión ya estaba en distintas normas  (Y ES TOTALMENTE CIERTO Y NOSOTRXS TODOS PIQUETERXS Y CORTACALLES FRECUENTES LO SABÍAMOS) PORQUÉ preguntaremos se “recuerda” su existencia y se la refuerza con un nuevo decreto? La respuesta no puede ser que no sabían que YA ESTABA REGULADO ni que es una ingenuidad polìtica para recordarnos cual madre o padre”nene: eso está mal”. LA LECTURA DE TODO MOVIMIENTO SINDICAL Y/O SOCIAL DE CUALQUIER ÍNDOLE (INCLUSO AQUELLAS INDESEABLES COMO T-F-P es y debe ser política y no tan solo jurídica pues la aplicaciòn será, sin dudas, polìtica.

Si bien es cierto que en el Derecho del Trabajo (versiones amplias, liberales y no restrictivas) se entiende que manifestaciones (pacìficas), marchas, sentadas, actos oratorios y hasta ocupaciones de lugares de trabajo son “extensiones del derecho de huelga” sabemos que muchas veces no es asì: que cuando coliden ciertos derechos entre sì la administración y la Justicia toman cartas y muchas veces no a favor de los trabajadores movilizados (ejemplo paradigmàtico “derecho al trabajo de no huelguistas y/o no afiliados”. Este es AMBIGUO y por tanto abre la posibilidad de aplicaciones diferentes segùn el encargado del momento.

Pero ademàs, si no se creyera lo que digo en lo personal, y si se me tratara de alarmista en cuanto a confiar que este ni ningún gobierno del futuro, nunca jamás, aplicará este decreto a un sindicato yo PREGUNTO: acaso como trabajadores no debemos defender el derecho de manifestarse libre y pacìficamente en las calles a quien quiera hacerlo? es màs importante el libre flujo del trànsito que una marcha de 300.000 personas como las 8M? que una simulada “Vìa crucis” como hacen los catòlicos en turismo (y saben que soy ateo), que una manifestaciòn de defensores de derechos de animales, que una sentada de ecologistas? que una marcha contra la minería a cierto abierto? un desvìo de 10 cuadras o na demora de 15 minutos en un traslado es màs importante que una amarcha de estudiantes? todos estas expresiones y muchas inimaginables quedaràn sujetas al arbitrio del Comisario de Turno para ver si se les permiten o no o deberán pedir autorización por escrito antes como en época de la dictadura. Pero lo más grave es que, ante una orden directa a los organizadores o expresada por altavoces de disolver la manifestación o viene el desacato o la represión si no se cumple….

De que hablamos entonces? como a mì no me toca no hago nada? (te acordás de Bertold Brecht?)

Jorge María Tabeira Ackermann

Prensa y Propaganda