El ajuste lo pagan los trabajadores

Prensa y Propaganda
El pasado lunes 23 de mayo luego del Consejo de Ministros donde se trataron los lineamientos para la Rendición de Cuentas 2016, el Ministro de Economía Cr. Danilo Astori trasladó en conferencia de prensa las medidas entre otras tributarias que se incluirían en dicho proyecto.

Los anuncios se dieron en el marco de lo que ya hemos previsto y anunciado desde AFFUR y desde algunos sectores del PIT-CNT, el ajuste que comenzó en Enero con un ajuste de tarifas públicas por encima de la inflación iba a culminar con un ajuste fiscal vía aumento de impuestos a los trabajadores.

Es así que se plantea incrementar las tasas de aportación del IRPF para los salarios nominales mayores a $33.401, es decir a partir de lo que hemos planteado como salario de ingreso de media canasta, aproximadamente 10 BPC, por lo que al decir que no aportará mas un 70% de los trabajadores significa que ese porcentaje no alcanza siquiera un salario nominal que le permita acceder a la mitad de lo necesario para vivir.

Por otro lado algo que no ha sido muy difundido ni comentado, las deducciones, es decir un porcentaje de los conceptos que significan un gasto para percibir un ingreso como por ejemplo montepío, descuento FONASA, deducciones por hijos menores a cargo, etc., pasa de ser por franjas a ser un porcentaje fijo del 8% lo que acarrea un aporte mayor de IRPF al disminuir el monto de las deducciones.

Asimismo se anuncia como una medida de alivio fiscal para disimular el ajuste que se reducirá el IVA en 2 puntos porcentuales, pero solamente para los pagos con tarjetas.   Esto beneficia solamente a un 20% de la población y no necesariamente los sectores más desfavorecidos sino al contrario.

A todo esto debemos sumar las pautas salariales que para el sector privado implican claramente un pérdida salarial y la calesita fiscal que realiza el Gobierno con los salarios públicos que implica durante cada vez una mayor cantidad de meses tener un gasto en salarios menor comparado con la inflación, esto es, los trabajadores públicos perdemos salario cada vez durante una cantidad mayor de tiempo hasta recuperarlo en enero de cada año, mes en que nos aplican un aumento de todas las tarifas y de diluye cualquier recuperación salarial.

Desde AFFUR, desde la agrupación que integramos en el PIT-CNT Lista 41, desde una gran cantidad de Sindicatos, desde el Instituto Cuesta-Duarte, se ha reafirmado la necesidad de aplicar medidas tributarias al capital, a las ganancias extraordinarias de algunos sectores que se beneficiaron del crecimiento económico y hoy pretenden que la crisis o la recesión como quiera llamársele, la paguemos como siempre los que vivimos de nuestro trabajo o una jubilación.

Sumado a todo esto tenemos los cuantiosos subsidios y exoneraciones tributarias que perciben algunas multinacionales, grandes empresas y Zonas Francas, que superan largamente los 2.500 millones de dólares.

No vamos a argumentar nuestro rechazo a este ajuste fiscal regresivo en números, sino en conceptos que van a lo profundo de un sistema tributario que sigue siendo injusto y sigue recayendo el mayor peso del aporte en los sectores de trabajadores, jubilados, pequeños y medianos productores y comerciantes, pero para tener una idea de esta situación podemos señalar que en el 2015 el IRPF recuadó 35.000 millones de pesos mientras el IRAE que aportan las empresas recaudó 6.000 millones de pesos, claramente vemos dónde recae la carga tributaria.

Por si fuera poco, a estas medidas que afectan el poder adquisitivo de los trabajadores, le debemos agregar la postergación de la inversión pública anunciada con bombos y platillos y el recorte de vacantes en el Estado anunciando eliminar un tercio de las mismas.

Esto afecta a la Universidad en dos sentidos, el primero y más grave es la postergación del incremento presupuestal votado por el Parlamento en la Ley de Presupuesto del 2017 para el 2018, esto significa que el incremento salarial previsto para el año que viene no se realice y por tanto tengamos congelamiento salarial e incluso pérdida de salario por el proceso inflacionario, esta postergación significan 544 millones de pesos más 105 millones destinados a la atención a la Salud que brinda la Universidad.  Por otro lado la propia Universidad ya anunciado que acompañará el ajuste con una reducción de los montos solicitados en el Presupuesto Quinquenal, algo que rechazamos tajantemente que desde la propia Institución se pida menos para salarios, becas, condiciones de trabajo, obras. Nada de esto hará que el Gobierno cumpla con lo prometido en campaña electoral y otorgue en este contexto nuevos recursos, al contrario no podemos descartar que no contemple lo solicitado por la Universidad que podría rondar entre los 2.005 y 2.412 millones de pesos, por lo que debemos prepararnos para una lucha en los próximos meses para enfrentar una Rendición de Cuentas nefasta.

Consideramos todas estas medidas como señalamos regresivas y enmarcadas en una política de agradar a los mercados para supuestamente atraer inversores, en realidad esto significa que la inversión que no hará el Estado se busca la hagan los privados y por tanto se continuará la línea de tercerizaciones, privatizaciones y concesiones al capital privado fundamentalmente trasnacional.

Desde AFFUR rechazamos estos anuncios y apoyaremos todas las medidas desde el movimiento sindical, incluyendo un Paro General de 24 horas para el 22 de junio, la movilización del 15 de junio hacia el Ministerio de Economía  y todas las movilizaciones para revertir estos anuncios.

Nada podemos esperar si no es de nosotros mismos.