CONCURSOS O …?

Daniel Olivera
En la Universidad de la República podemos decir que la única forma de ingreso y ascenso se realiza por medio de procesos de concurso, esto al menos es la norma no la excepción como en otros ámbitos u Organismos.
Sin embargo a lo largo de los años, y por diversas maneras, se ha desvirtuado la confianza y la trasparencia en los procedimientos, no de los concursos en sí (salvo casos muy aislados como el concurso de Jefe de Sección Administrativo del 2011) sino de todo el proceso posterior de designación.  La Dirección General de Personal y la Comisión de Calificaciones y Ascensos elaboraron sendas propuestas para trasparentar el proceso de designación en los concursos de ascenso y convocar a un llamado para la integración de los Tribunales, algo largamente reclamado por nuestro Sindicato.  Estas propuestas luego de pasar y postergarse varias veces en el CDGAP duermen en un cajón.

Todos los funcionarios que hayan dado un concurso en la UdelaR saben que no son fáciles, a nadie se le regala nada en una prueba, se discuten los criterios de puntaje en los méritos e incluso sobre esto se ha estado trabajando para tener una especie de plantilla con criterios comunes y no dejar librado demasiado a la discrecionalidad de cada Tribunal o Comisión Asesora.

A pesar de todo esto quienes han logrado sortear un concurso de ascenso han padecido la recorrida por varios Servicios, el manoseo que significa tener que depender de una entrevista donde en lugar de acordar el horario de trabajo e informar las condiciones del mismo y lugar de cumplimiento de tareas, se ha llegado a transformar en una nueva etapa del concurso donde se piden currículum, se piden requerimientos que nunca se pondrían en las bases o se buscan referencias personales en los anteriores Servicios donde un funcionario cumplió funciones.  Es así que muchas veces los legítimos ganadores de un concurso se encuentran con las puertas cerradas en los Servicios a donde son enviados a entrevistarse o hay Cargos vacantes, en muchos casos cuando llegan se encuentran con que el Servicio ya ha acordado con un funcionario que subroga o cumple funciones en el mismo, pero se encuentra varios lugares abajo en la lista de prelación.  Lejos de ocasionar problemas los compañeros y compañeras siguen buscando, lo que no encuentran es la lógica o el respeto a la lista de prelación, y esto no es responsabilidad de las autoridades de cada Servicio sino también de nuestros propios compañeros y compañeras que se prestan a esos manejos para asegurarse un Cargo.

Es así que hemos padecido largo tiempo listas de concursos trancadas, Cargos inventados, Niveles de Conducción sin funcionarios a cargo o con solamente una Sección en caso de Directores de Departamento, o la muy llamativa existencia de dos Directores de División Administrativo en un mismo Servicio.

Aclaremos, no solamente las autoridades de los Servicios son responsables, nosotros como funcionarios y como trabajadores también nos prestamos muchas veces a estas prácticas, buscamos Servicios donde paguen compensaciones, buscamos quedarnos en el mismo Servicio y a veces en el mismo Sector y así se ingresa y se es Jefe y luego con suerte Director de Departamento sin haberse movido nunca, y  nos expresamos en plural porque nadie está eximido de culpa solamente porque nunca lo hayamos hecho.

De todas maneras pensábamos que esto ocurría en los concursos de Jefe o Director, pues últimamente ha venido pasando en los concursos de Ingreso, ganadores del concurso cerrado (es decir compañeros que ya son funcionarios de otros Escalafones, pasantes o becarios) que se encuentran con acuerdos con funcionarios que se encuentran varios lugares abajo en la lista de prelación, Servicios que solicitan conocimientos especiales no considerados en las Bases y que tampoco son necesarios para asumir el Cargo ya que pueden capacitarse a través de la experiencia, el asesoramiento o capacitación, y lo que más daño causa es la realización también en algunos casos de entrevistas donde se realiza una nueva etapa en la selección del Personal.

Todos estos inconvenientes llevan a pensar a muchos compañeros y compañeras que lo que se quiere es acomodar gente, nombrar a dedo, esto que puede herir susceptibilidades de las autoridades y que no pretende ofender la dignidad o ética de nadie en especial como lo dijimos en el propio CDGAP días pasados, es lo que los compañeros muchas veces nos dicen y desde la responsabilidad de ser dirigentes y representantes de un Sindicato debemos seguir defendiendo el instituto del concurso como única manera de ingresar y avanzar en la Carrera Administrativa. No puede dejar de llamarnos la atención que de mas de 70 postulantes de los cuales mas de 30 presentaron méritos para el Cargo de Director General de Personal no hayan funcionarios de Carrera

AFFUR ha respaldado todas las propuestas y lo seguirá haciendo, que vayan en el sentido de trasparentar y agilitar los concursos, defender la periodicidad de los ascensos y su financiamiento geniuino, instrumentar una verdadera capacitación desde la óptica de los funcionarios, respeto a la Carrera Funcional y mantener los mas altos Cargos de Conducción en la misma, e incorporar a futuro incluso a los Directores Generales como lo planteamos en su momento al analizar una eventual Reestructura.

Se habla de las dificultades en lograr funcionarios con conocimientos en algunas áreas, por ejemplo Contable, sin embargo la capacitación o es poca o directamente nula, luego no se pueden hacer llamados a ascensos por perfiles porque al no haber capacitación adecuada no se pueden exigir previamente conocimientos y luego ocurre como ya ocurrió en la última y única experiencia de concursos por perfiles, los funcionarios se presentan a varios y muchas veces terminan ganando el perfil en el cual no tienen experiencia, es decir, termina siendo inútil la modalidad y por tanto la Capacitación resulta fundamental, algo que es una falencia en la gestión universitaria con un Instituto de Capacitación que tuvo más discutida la integración de su Directiva que su propia finalidad, y que hoy vemos como se sigue postergando luego de dos años de aprobada su creación el Plan de Capacitación, se cuestiona la propia capacitación por parte de los Orientadores, la forma de pago, e incluso se genera una situación de inestabilidad laboral en el cuerpo docente del Instituto.

Algunos que leen esto seguramente se sientan identificados, otros tocados, no es nuestro estilo ni personal ni como Sindicato al que representamos menoscabar prestigios o imágenes personales o corporativas, nos interesa y nos preocupa la imagen y el prestigio de nuestra Universidad de la República, pero mientras no haya un verdadero sinceramiento de todos los colectivos no lograremos avanzar, y no es con Comisiones Técnicas solamente, es con voluntad política, negociación colectiva y diálogo, mucho diálogo franco y sin escondernos nada.  Nosotros lo estamos haciendo, este es un modesto intento.