Contundente fallo de la justicia.

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Tribunal de Apelaciones clausuró el recurso de amparo presentado por el hombre que intentó impedir que su expareja abortara en la ciudad de Mercedes. Esta persona presentó una demanda penal contra la mujer de 24 años por haber perdido el embarazo. El Tribunal de Familia puso fin al amparo por aborto por entender que no tenía sentido pronunciarse por el fondo, porque la mujer al haber abortado no tenía ningún motivo para amparar el derecho.


El 9 de marzo, el Tribunal de Apelaciones de Familia (TAF) de Primer Turno, resolvió por mayoría, rechazar el recurso presentado por esta persona que recurrió a la Justicia para impedir que su expareja abortara pero finalmente la demandada tuvo un aborto espontáneo.

El fallo del TAF resolvió declarar falto de objeto el recurso de apelación interpuesto por el padre. Sostiene que hubo un hecho irreversible que fue que se produjo el aborto.

En la resolución, este órgano expresó que: “el interés movilizado por el amparista resulta pues, frente al planteo del hecho nuevo, una hipótesis de objeto imposible. Esto es decir, no guarda actualmente tampoco el actor, ningún interés de los movilizados y objeto de la Acción de Amparo, tanto en la instancia inferior como revisiva, insatisfecho. Porque su satisfacción resulta actualmente -por la vía de los hechos- como se dijo, imposible, merced un hecho irreversible: el aborto cuyo iter legal pretendió se suspendiera, se produjo”.

La mayoría de integrantes del Tribunal de Apelaciones refutó el argumento esgrimido por la defensa del demandante contra la voluntad de la interrupción del embarazo señalando que “nunca podría existir ilegitimidad manifiesta en un acto habilitado por la ley.”

El fallo sostiene que el hombre demandante agravia a la compareciente la consideración de los motivos de la interrupción del embarazo por parte de la Sede “cuando dicha facultad no la posee sino que son de consideración de los profesionales intervinientes del equipo interdisciplinario,

extralimitándose en su poder-deber, de forma exagerada.”

En otro tramo del fallo de los miembros del TAF, se aclara que el mero

incumplimiento o cumplimiento incompleto de un requisito formal nunca puede

constituir una ilegitimidad manifiesta; “en realidad lo que está cuestionando (el hombre demandante) es la propia ley que autoriza la interrupción voluntaria del embarazo, y ello colide con lo que dispone el art 1 literal C) de le Ley Nº 16.011 que claramente dice que la acción de amparo no procede contra leyes.”

Este órgano informó que hoy existe una ley vigente en nuestro país, Ley Nº 18.987 que admite la interrupción voluntaria del embarazo con ciertas condiciones, no obstante precisó que si la ley colide con la Constitución o con algún tratado internacional suscrito por nuestro país “es algo que no ha de decidirse aquí, y si es o no inconstitucional, ello habrá de determinarlo la Suprema Corte de Justicia y para el caso concreto.”

La mujer, de 24 años, había sido impedida de abortar por la polémica decisión de la jueza de Familia Pura Concepción Book que diera lugar a un recurso del progenitor, que demandaba ser padre. La mujer sufrió un aborto espontáneo producto del estrés generado por la situación.

*Nota de Marcelo Bustamante