Fidel, el imprescindible

Diego Calascione

Diego Calascione

, Opinión
El 1ero de Enero de 1959, una caravana de libertad abrazada de Pueblo, llegaba a La Habana, la capital cubana, empujando al agua a punta de fusil cargados de ideas, a los tiranos serviles que el imperialismo norteamericano habia impuesto en la isla caribeña, para que administrara lo que hasta ese momento era el mayor prostibulo de America, la isla dirigida por la mafia de los casinos, el descanso obligado para que los marines descargaran toda su “rubia virilidad” en los cuerpos analfabetos y desnutridos, de una población enormemente negra, enormemente desconcertada por tanta infamia.

¿Pero que pasaba en esta isla antes de esa fecha? La isla caribeña, la mayor de las Antillas, venia resistiendo una dictadura sangrienta encabezada por Fulgencio Batista.

En las sierra maestra, zona selvática y montañosa de Cuba, un joven barbudo llamado Fidel Castro Ruz encabezaba la insurgencia con la verdad por sobre todas las cosas, convenciendo a campesinxs, analfabetxs, obrerxs, estudiantes, y todo lo que alcanzara la luz de su palabra.

Fidel Castro, no era un  joven loco, surgido de la nada. Era ya una personalidad conocida, que se había atrevido a desafiar al régimen tomando el cuartel Moncada y Céspedes.

Era peligroso para la dictadura gorila, mas que por su implacable puntería, por su poder de convencer con la palabra, con sus ideas y con su acción, dando como garantía su propia vida, porque como él decía, “lo mas importante es el Pueblo de Cuba”.

A su lado, los legendarios Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos, los hombres mas temerarios en la acción guerrillera. También lo rodeaban a Fidel “las marianas”, pelotón de mujeres guerrilleras que hacían de su escolta personal, como una de las tantas acciones que llevó adelante para que los hombres aprendieran a respetar a la mujer como una par mas, porque unas de sus miles de batallas fue contra el machismo en sus propias filas. Es que Fidel necesitaba luchar en todos los frentes, porque su cuerpo se entrenó para dar batallas y luchar hasta vencer.

Era incansable y profundo, porque su espíritu fue, es y será guerrillero: “lucha hasta que no pierde”, decía su entrañable amigo Gabriel García Márquez. Fe en la victoria, siempre fue el brillo en su mirar.

La revolución llego para quedarse. Tomo toda Cuba, y Fidel cumplió. País que superó el analfabetismo, estando hundido en la miseria profunda. El Pueblo tomó las armas y aprendió a defender su Patria, ahora sí SU Patria.

Cuba es el primer país del mundo que desde la década del 60 firmó la igualdad entre el hombre y la mujer, y se pena con cárcel cualquier acto que genere desigualdad económica, salarial o social a una mujer.

Se fundaron los Comité de Defensa de la Revolución. Se terminó con la falacia pluripartidista, donde sólo el burgués o mafioso podía presentarse a elecciones, y desde esta manera el Pueblo ha elegido a sus mejores candidatos.

Cuba se elevó en educación y deportes, partiendo de la nada y el vacío económico.

Se llevó la ayuda al resto de países que la necesitaban, sin pedir nada a cambio. Así, África fue libre de racismo gracias a la intervención decidida de Cuba, derrotando al apartheid que era financiado por EEUU y Europa. Así también nació Angola y así Mandela abrazó a Fidel. Porque no fue mas que la orientación estratégica del Comandante la que logró la victoria. Después vinieron Nicaragua, El Salvador, y ahí Cuba presente, dando sangre para la liberación. Los niños ucranianos contaminados por radiación debido al desastre nuclear en Chernóbil, fueron recibidos en la isla para su tratamiento.

Hoy Cuba es ejemplo excepcional de Humanidad. Donde haya un desastre natural, allí estará Cuba. Venciendo el Ébola en África, Misión milagro, Hospital de Ojos, Becas para estudiantes, presentes sus manos en Haití y Palestina. Solidaridad, solidaridad, solidaridad.

Pero detrás de todo esto estuvo el mejor de todos nosotrxs. Fue, es y será su ejemplo de lucha incansable el que demostró que todo se puede. Que no hay enemigo superior. Si hay valor, ideas y principios, habrá futuro.

Fidel venció a 11 presidentes norteamericanos, barriéndolos con su barba negra. Superó mas de 630 atentados contra su vida. Sin usar chalecos antibalas, solo el “chaleco moral” llevaba encima, como dijo mas de una vez.

Sin caer en idolatrías, tampoco corresponde buscar ahora todas sus fallas. Que las tuvo, porque el que hace se equivoca, y Fidel hizo mucho, mucho más que países enteros.

Trump festejó. Festejó porque es una bestia imperial. Festejó porque se sabía incapaz frente al invencible. Lo mismo que habrán sentido los gusanos de Miami, quienes eligen engañarse pensando que el ejemplo revolucionario se termina en Fidel. Les decimos: no es así. Cientos de miles, tal vez millones de personas se reunieron para despedir físicamente al Comandante que se volvió apóstol, como Martí. Y se fue invicto, “con la tarea cumplida”, haciendo nuestros los dichos del presidente Nicolás Maduro.

Venció todas las batallas junto a su heroico Pueblo, quien hoy está mas convencido que nunca que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas.

Tenemos el orgullo de llamar a Cuba país hermano, Faro Revolucionario y Guía para la Humanidad.

Cuba es Fidel, Fidel es Cuba, y Cuba somos todxs aquellxs que temblamos de indignación ante una injusticia en el mundo, y luchamos desde lugares diferentes por hacer de esta tierra un lugar mejor. La historia oficial nos ha prohibido conocer la verdad, por temor al contagio. Sabemos mas de Luis IV que de Artigas, Bolívar, Martí, el Ché, Chávez o Fidel. Luchemos por su rescate histórico, seamos dignxs hijxs de sus enseñanzas, preguntémosnos a diario como está la moral y gritemos, Alta, mas alta que nunca.

Fidel jamás se ira. Su muerte es solo física, porque ya sabemos que quienes mueren por la vida no pueden llamarse muertos, y él es, así, en presente, de los imprescindibles.

Que el imperio, los gusanos, y los falsos izquierdistas sigan teniendo miedo, porque las ideas son mas fuertes que cualquier trinchera de piedras. Y que sepan que Fidel se despidió como llegó, abrazado por su pueblo.

Fidel venció. Hasta la victoria siempre, Comandante Fidel Castro Ruz!!!!