Grave accidente laboral en Facultad de Medicina

Manuel Menéndez

El accidente: 

La semana pasada una compañera de servicios generales estaba desarrollando su labor en la Facultad de Medicina, bajando unas sillas por un ascensor, cuando, a raíz de un incendio que se produjo en el techo del ascensor, quedó encerrada en el mismo. Finalmente, luego de que se llamara en forma urgente a la empresa encargada del mantenimiento del ascensor y hasta a los bomberos, la compañera pudo ser rescatada del ascensor.

Si bien la compañera, por suerte, no sufrió daños físicos, el hecho de quedar encerrada un largo rato en un ascensor que se estaba incendiando, sin saber cómo podía terminar esa situación, no es algo que uno le desee a nadie.

El contexto del accidente:

Pero el accidente, que por sí mismo fue un hecho muy grave, además termina destapando una larga serie de enormes falencias en materia de prevención de los accidentes laborales. En la anécdota quedará que algunos extintores que se intentaron utilizar para apagar el incendio no estaban en buenas condiciones, pero ni siquiera esto es lo más grave. AFFUR exigirá que las autoridades responsables elaboren un informe escrito donde nos informen cuáles fueron las causas del accidente, y por qué no se previeron las mismas.

Y el problema es que nos vamos acostumbrando a trabajar en malas condiciones, y nos acordamos que esas condiciones son deplorables cuando pasan los accidentes. Pero hay otros accidentes que no san tan dramáticos y drásticos, y son esos que van ocurriendo cotidianamente, que nos van enfermando lentamente por trabajar en ambientes inhóspitos, hasta que finalmente el cuerpo nos cobra, aparece la enfermedad y nadie, absolutamente ninguna autoridad, se hace cargo de nada.

No solamente padecemos bajos salarios, sino que también, en algunos lugares, padecemos pésimas condiciones de trabajo, pero, como canta Daniel Viglietti en “la llamarada”, estamos acostumbrados: “Los piones, dijo un doctor, No son hombres delica’os, A ellos no les hace el dolor, Porque están acostumbra’os”.

Qué hacer: 

AFFUR ha perfeccionado su estrategia de trabajo en el tema de la salud laboral, y desde hace un tiempo contamos con dos compañeros técnicos prevencionistas que nos están asesorando técnicamente en esta materia, y que vienen desarrollando un excelente trabajo. Pero debemos comprender que los prevencionistas, por más y mejores diagnósticos que hagan, no pueden cambiar las condiciones de trabajo, ya que la responsabilidad de lograr cambios reales es  de los sindicatos. Es con la acción sindical que podemos cambiar las condiciones de trabajo, y de esto debemos hacernos conscientes. En este sentido, la recomendación que siempre hacemos es la de perder el miedo y denunciar las situaciones irregulares ante la Inspección del Trabajo del Ministerio, y luego de denunciarlas hacer el seguimiento de las mismas.

Y sin con ello no alcanza, con el debido asesoramiento, tomar medidas gremiales directas, si ello resulta necesario.

En la Facultad de Medicina, como en otros tantos lugares de la UDELAR, hay ambientes de trabajo realmente inhóspitos. Los diagnósticos ya los tenemos, y si no los tenemos podemos contactarnos con AFFUR y pedir un asesoramiento de los prevencionistas. Pero lo que no podemos hacer, es no hacer nada, mirar para el costado y dejar que las cosas sigan pasando, porque “estamos acostumbrados”…. dsc_0138