Solidaridad con el pueblo Palestino

Prensa y Propaganda

Nota sobre la actividad solidaria con la causa palestina realizada el 13 de mayo en el local de AFFUR, en el 68 aniversario de Al-Nakba.
Publicada en Resumen Latinoamericano. Por Valeria Fariña/14 de mayo 2016


 

El desplazamiento forzoso de más de 700.000 palestinos fue el inicio de una catástrofe (Nakba en árabe) que comenzó el 15 de mayo de 1948 con la creación del Estado de Israel en directa vinculación con la política del imperialismo yanqui. En solidaridad al despojo y sufrimiento que ello ha significado para el pueblo palestino, este 13 de mayo, tuvo lugar en Montevideo una charla convocada por el Comité Palestina Libre que contó con la participación de activistas internacionales.

 

“El 78 % de la población palestina en los territorios donde Israel implantó su estado en 1948, fueron violentamente expulsados de sus hogares. Hoy, y según cifras de la ONU, éstos constituyen los más de 5 millones de refugiados que aún siguen impedidos de retornar a sus propias tierras.”

En la actividad se proyectó el documental “Palestina: La verdadera historia” en el que Phyllis Bennis, Alison Weir, Ilan Pappe y Noam Chomsky narran como Nakba corresponde a un objetivo estratégico del estado de Israel que continúa hasta el día de hoy: “la usurpación de las tierras palestinas y el desplazamiento de su población se llevan a cabo día a día, a vista, paciencia e indiferencia de todo el mundo”.

Luego, los activistas relataron sus vivencias en los territorios ocupados. María Landi, militante de Derechos Humanos que desde el año 2011 viaja a Cisjordania para colaborar en los campos de refugiados, subrayó la ilegitimidad de la creación del Estado de Israel y rememoró el funesto papel que cumplió Uruguay apoyando la resolución 181 de la ONU.

La activista relató que “toda la vida cotidiana es resistencia”: infernales chequeos en los puestos de control, bombas lacrimógenas que llueven sobre las escuelas, ataques a los asentamientos, sabotajes y robos a las cosechas, forman parte del diario acontecer del pueblo palestino.

María afirmó que la resistencia inquebrantable de permanecer en la propia tierra, Sumud, idea representada en el árbol de olivo fuertemente arraigado a la tierra, “es una actitud vital, una experiencia cotidiana en Palestina, que cualquier visitante puede percibir y comprobar empíricamente”.

Remarcó que los palestinos conservan su identidad y el sentido de pertenencia a su tierra, y que incluso ello puede verse en las generaciones más jóvenes que nacieron en los campos de refugiados y reclaman su legítimo derecho a regresar a sus aldeas.

También Serena Lomonaco, internacionalista italiana que apoyó al pueblo At-Tuwani en las colinas a sur de Hebrón, narró las consecuencias del ilegitimo proyecto de colonización sionista.

Los brigadistas internacionales cumplen allí diversas tareas como testigos y defensores de la causa Palestina. Entre otras cosas, acompañan las cosechas, cultivan y cuidan la producción que habitualmente intenta boicotear y robar los israelíes. También ayudan para que los niños y niñas palestinas puedan concurrir a la Escuela día tras día, pues el ejército de ocupación israelí intenta impedirlo de diferentes formas. El absurdo al límite lo expresa una camioneta de soldados sionistas que se “encarga” del traslado de los niñ@s: “el caso es que llegan retrasados en horario, inventan averías y cualquier tipo de excusas para boicotear el viaje”.
Llamado a la solidaridad

Tras estos testimonios se abrió un debate sobre las formas de resistencia del pueblo palestino y la necesidad de solidarizarse con ellas.

Se advirtió el papel que desempeña en nuestro país la central obrera sionista, Histradut y se convocó a abordar este tema sindicalmente.

Además se informó sobre el Boicot contra Israel (BDS), su origen y desarrollo a nivel internacional, sus distintas modalidades; boicot económico, político, académico, cultural y deportivo, y los efectos que ha generado para los capitales transnacionales israelíes.

También estuvieron presentes las repercusiones que tuvo en nuestro país, unas pocas semanas atrás, la simpatía de sindicalistas uruguayos de FUECYS al Boicot y se insistió en adherir y reforzar este tipo de señalamientos políticos.