Nueva rebaja salarial exige cambio de estrategia de AFFUR

Nueva rebaja salarial exige cambio de estrategia de AFFUR

El siguiente artículo advierte sobre la nueva pérdida de salario real que, de acuerdo a cómo termine la inflación del año 2021, seguramente padeceremos los funcionarios públicos a partir de enero de 2022, y propone una nueva estrategia en materia salarial para llevar adelante en la UDELAR.

El Poder Ejecutivo presentó el 30 de junio de 2021 el proyecto de ley de “Rendición de Cuentas 2020”, que ingresa a estudio del Parlamento Nacional (ver adjuntos al final).

Como se había anunciado, es un proyecto de rendición de cuentas gasto cero, con la única excepción de los rubros incrementales destinados a combatir los efectos de la epidemia de Covid 19 en el país.

En lo que tiene que ver con la UDELAR, el proyecto de ley solamente menciona a un convenio de ASSE (servicios de salud del Estado) con la Facultad de Medicina, para fortalecer las unidades docente asistenciales y las residencias médicas; la integración del consejo del centro de Imagenología Molecular, la derogación de un artículo que prohibía la actualización del programa “Bienestar Universitario” (becas estudiantiles); y nada más.

En lo que respecta al rubro sueldos no se otorga absolutamente ningún incremento, más allá de lo que ya estaba estipulado en la ley de presupuesto quinquenal aprobada el año pasado.

La ley de presupuesto quinquenal refleja además la Pauta Salarial para los funcionarios públicos elaborada por el Poder Ejecutivo, la cual establece los incrementos salariales que proyecta el Gobierno hasta el año 2024. (ver adjuntos al final).

Si analizamos esa pauta, y hacemos el ejercicio de proyectar como puede terminar la inflación del 2021, claramente podemos suponer que en enero de 2022 tendremos una nueva pérdida de salario real, que se suma a la que ya tuvimos en enero de 2021: (ver adjunto Situación Salarial 2021)

 

El cambio de estrategia que debe realizar AFFUR:

 

AFFUR estableció un formato de negociación colectiva en materia salarial, desde el año 2014, que establecía básicamente dos objetivos:

  1. Lograr que la UDELAR solicitara, en los proyectos de leyes de presupuesto y rendiciones de cuentas, una base mínima salarial de 10 BPC para los cargos de ingreso de 40 horas semanales.
  2. Lograr que si no se alcanzaban las 10 BPC, el monto de incremento salarial por encima de la inflación que votara el Parlamento, se distribuyera de una forma que favoreciera a los salarios más sumergidos.

 

Esta estrategia dio resultados positivos en su momento, pero tenía una gran limitación:

  • SUPEDITABA TODO EL PLANTEO SALARIAL DE AFFUR A LO QUE LA UDELAR CONSIGUIERA EN LAS LEYES PRESUPUESTALES.

Digamos que había una especie de “matrimonio por conveniencia” entre la UDELAR y los sindicatos de AFFUR y UTHC. Los sindicatos apoyaban los pedidos presupuestales de la UDELAR porque les convenía, y porque además la UDELAR se comprometía a otorgar una distribución justa de lo que se consiguiera finalmente en la “lucha presupuestal”. Y en este sentido es que AFFUR y UTHC, en conjunto con la Intergremial Universitaria, salieron muchas veces juntos a defender el pedido de incremento presupuestal de la UDELAR.

Sin embargo, los tiempos cambian, y las autoridades universitarias y nacionales también. Este sistema de Convenios Salariales de AFFUR y UTHC que se llevó adelante desde el 2014 requería, para que funcionara, una condición imprescindible:

  • QUE EL GOBIERNO NACIONAL OTORGARA INCREMENTOS SALARIALES POR ENCIMA DE LA INFLACIÓN.

Si esta condición no se cumple, el formato o modelo “convenio salarial 2014” no sirve, literalmente, para nada.

No tiene ningún sentido supeditar la lucha salarial de AFFUR y UTHC al destino del pedido de incremento presupuestal de la UDELAR si sabemos que el mismo va a ser CERO para el rubro incremento salarial.

Viniendo a la realidad actual debemos señalar que si en algo ha sido meridianamente claro el Gobierno Nacional multicolor, es en su voluntad de aplicar, y mantener hasta el 2024, la pauta de ajuste salarial que estableció en la ley de presupuesto quinquenal.

¿Debemos resignarnos a ello? Por supuesto que no, pero convengamos que la responsabilidad de cambiar una política económica nacional no debería recaer solamente en AFFUR y UTHC, sino en todo el PIT-CNT y el movimiento social uruguayo, incluyendo a los sectores pasivos. Recordemos que la política económica no solamente apunta a la rebaja salarial, para que la crisis la paguen las y los trabajadores, sino también a la rebaja de las jubilaciones, pensiones y prestaciones del BPS, como se ha denunciado con el anuncio de la nueva reforma de la Seguridad Social que está impulsando el Gobierno.

Es decir que el problema es muy grave y complejo.

En el año 2019 AFFUR firmó un pre acuerdo salarial que luego no fue ratificado por el Plenario Federal, debido a que el mismo incluía cláusulas que iban más allá de lo salarial y supeditaban la negociación colectiva a las comisiones de cogobierno universitario. Este pre acuerdo del año 2019 era exactamente igual al modelo o “formato 2014”, y por lo tanto supeditaba el reclamo salarial de AFFUR a cómo le fuera a la UDELAR en su pedido presupuestal.

Curiosamente, el contenido de ese pre acuerdo del año 2019 fue defendido con mucho ahínco por las autoridades universitarias, especialmente por el Rectorado y el Pro Rectorado de Gestión, cuando AFFUR le quiso hacer modificaciones, y por lo tanto nunca se llegó a un acuerdo.

Por suerte, a la luz de cómo se dieron posteriormente los acontecimientos, los órganos resolutivos de AFFUR y UTHC tuvieron la lucidez de no ratificarlo, porque de haberlo hecho hubiéramos quedado embretados en la política que querían imponer las autoridades universitarias.

El problema de fondo es que el texto de un convenio salarial puede ser positivo o negativo dependiendo del contexto general en que se vaya a aplicar, de acuerdo al contexto económico y político que exista en el país.

Una cosa es un convenio pensado para un contexto de economía en crecimiento y con un gobierno frenteamplista, más afín a otorgar incrementos salariales, y otra cosa muy distinta es ese mismo convenio en un contexto totalmente distinto, con una economía en recesión y un gobierno nacional multicolor con una concepción neoliberal, que utiliza las rebajas salariales y de las jubilaciones como variables de ajuste.

El pre acuerdo salarial del año 2019 claramente no sirve para la realidad actual, e incluso es contraproducente. El contexto nacional cambió en forma abrupta, y por lo tanto hay que pensar en nuevos formatos de convenios colectivos en materia salarial.

En el contexto actual, de recesión económica y gobierno de la coalición multicolor, los criterios para los convenios colectivos de AFFUR deberían pasar por luchar por los siguientes objetivos:

  • A nivel general dar la lucha con el PIT-CNT y los sindicatos de funcionarios públicos para tirar abajo la pauta salarial quinquenal del Gobierno. Si no logramos esto tendremos pérdidas de salario real, en mayor o menor medida, durante todo el quinquenio.
  • A nivel interno de la UDELAR luchar por una redistribución de los recursos extrapresupuestales de la institución. Sin las y los trabajadores la UDELAR no obtendría recursos extrapresupuestales, así que como ocurre en el resto de los entes autónomos y otros organismos públicos, un porcentaje de esos recursos deberían ser destinados a los salarios de las y los trabajadores, que estamos padeciendo una brutal pérdida de salario real.
  • La UDELAR debería abrirse a una negociación verdadera en lo que respecta a su masa salarial real, previa a los traspasos que hace de sueldos a gastos, de forma de asegurar, o por lo menos acercar, los salarios de ingreso a las 10 BPC. Existen mecanismos para avanzar en el cumplimiento de esta meta con el presupuesto actual de la UDELAR. Dada la gravedad de la situación creemos que es momento de comenzar a implementarlos.

 

Debemos hacer un “cambio de chip”. No se trata de continuar con el seguidismo a las autoridades de la UDELAR, sino reclamar lo que justamente le corresponde a los trabajadores y trabajadoras, ya que sin ellos la UDELAR no funciona.

En cuanto a los recursos extrapresupuestales, cabe hacer una aclaración importante: no se trata solamente de que cobren extrapresupuesto los funcionarios de los servicios donde se genera el mismo, sino toda la UDELAR, porque en definitiva muchos servicios son lo que son porque pertenecen a la “marca” UDELAR. Por lo tanto, cuando hablamos de “recursos extrapresupuestales” nos referimos a todo lo que se genera en la institución, y a partir de ahí establecer una compensación para el conjunto de funcionarias y funcionarios de la UDELAR.

Adjuntos:

Proyecto de Rendición de Cuentas

mensaje y proyecto de ley con firmas

Pauta Salarial para funcionarios públicos

pauta-salarial-publicos-2021-2024_210615_164714_rotated

Situación Salarial 2021

situacion salarial 2021