1973 – 27 de Junio – 2016
La memoria histórica forma parte de la identidad de un pueblo. La reconstrucción colectiva del pasado tiene efectos sobre el presente y determina nuestra relación con el futuro.
El 27 de Junio de 1973, el entonces presidente de la república, Juan María Bordaberry firma el decreto que disuelve el Parlamento y crea un Consejo de Estado que el propio Bordaberry integrará junto a otros civiles y mandos militares. De esta manera se instaura oficialmente en nuestro país la dictadura cívico militar fascista, culminación de la escalada autoritario-represiva que el Estado uruguayo, -nuestras oligarquías pro-imperialistas y la burguesía en general- había iniciado desde fines de la década del 60 en contra de los intereses populares.
Este golpe de estado cívico-militar se enmarca en un proyecto político, económico y social de carácter regional que abarcó Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, todos aunados bajo la Doctrina de la Seguridad Nacional.
Es así que se consagra con total impunidad el Terrorismo de Estado. La violación sistemática de los Derechos Humanos pasa a ser una de las funciones del propio Estado. Se prohíbe toda actividad política, se proscriben a los partidos políticos además de organizaciones estudiantiles, sociales y sindicales.
Las organizaciones paramilitares clandestinas (Escuadrones de la Muerte, responsables de asesinatos de estudiantes y luchadores sociales desde antes de 1973) pasan a formar parte de las estructuras de las Fuerzas represivas para encargarse del secuestro de niños y adultos, de torturar, de realizar desapariciones de personas, de asesinar y perseguir a todos los que levantaban su voz contra el terror. Recordemos que mañana, 28 de Junio se cumplirán 40 años del secuestro de la maestra Elena Quinteros de la embajada Venezolana en Uruguay. De esta sede diplomática es llevada al Batallón de Infantería Nº 13. Elena continúa desaparecida.
Se interviene nuestra Universidad quitándole el derecho a tomar sus propias decisiones, es decir violando su autonomía consagrada en la Ley Orgánica Universitaria.
Se destituyen técnicos, profesionales y demás funcionarios públicos. Y particularmente maestros y profesores de secundaria y de la Universidad. La dictadura se ensañó en destruir uno de los valores más sentidos y defendidos por el pueblo uruguayo: la Educación Pública.
No existe libertad de expresión: se clausuran periódicos y se censura la prensa opositora. Desde el poder, la dictadura intentó introducirse en todo el entramado social: la familia, la escuela, el liceo, la universidad y en cada individuo. El objetivo fue la militarización de la sociedad, siempre a través de la represión y el miedo.
El movimiento obrero de nuestro país expresa de forma inmediata su respuesta unitaria y combativa de rechazo al ”Golpe” cuando la CNT (predecesora del actual PIT-CNT) el mismo 27 de Junio declara la Huelga General con ocupación de lugares de trabajo y centros de estudio.
La mentira y el ocultamiento de la verdad forman parte de la estrategia usada hasta el cansancio por el poder. La resistencia, la denuncia y la lucha han sido la respuesta para oponerse al actual sistema de impunidad y miedo, para escribir una historia sin engaños.
Hoy, tras 43 años del golpe de Estado, las organizaciones de DD.HH. continúan con el legítimo reclamo de Verdad y Justicia para quebrar el muro de olvido, mentira e impunidad que beneficia a responsables de crímenes aberrantes cometidos durante la dictadura.
En el transcurso de estas décadas los centros de poder hegemónicos también han reestructurado sus sistemas de dominación. Y a partir de los “Golpes duros” de los 70 surgen hoy los “Golpes blandos” como ya ocurrió en Honduras, Brasil, Paraguay, donde los medios masivos de comunicación adquieren un papel fundamental en la desestabilización de las democracias, como en el caso de Venezuela. Frente a esos ataques, la conciencia y la organización deben ser herramientas de lucha como ya lo ha demostrado la historia del movimiento sindical uruguayo y la experiencia acumulada de los trabajadores.
Para que nunca más haya dictadura.
Para reconstruir la memoria histórica de nuestro pasado reciente.
AFFUR-CURE

















