Día del Funcionario/a de la Udelar 2020

Compañeras/os.-
Este año, en medio de una coyuntura particular, desde lo sanitario, político, social y económico, las y los trabajadores de la Universidad de la República celebraremos el 18 de setiembre el Día del Funcionario de la Udelar.
Se trata de una jornada de asueto que representa y reconoce el aporte diario que cada una de nosotras y nosotros hace para que la Udelar, siga desempeñando su función de enseñanza, investigación y extensión al servicio del país.
Somos trabajadores, que defendemos y reivindicamos la educación pública con un valor esencial y luchamos diariamente por una Universidad de la República popular, donde los hijos/as de la clase trabajadora puedan acceder a la educación de nivel terciaria.
En estos momentos, donde el Gobierno Nacional resuelve medidas que provocarán una directa e importante pérdida salarial para las y los trabajadores en general, y los universitarios en particular, propone recorte del gasto público, y un congelamiento del presupuesto universitario, es cuando esta jornada de asueto adquiere mayor relevancia. Transitamos por un año particular, donde debimos de recrear tareas y efectuar un mayor esfuerzo para permitir que la Udelar siguiera activa y en movimiento. Tuvimos conciencia del rol fundamental que desempeñamos cotidianamente y más en tiempos de pandemia. Somos los que apoyamos en los laboratorios, los que garantizamos la higiene de los espacios universitarios, los que curamos. Estamos en las estaciones experimentales o agronómicas, en las bedelías; somos los que preservamos los bienes de la Udelar y prestamos múltiples servicios. Se suele decir que no hay Universidad sin estudiantes, pero sería impensado una Universidad sin trabajadores.
Les damos un reconocimiento especial para nuestros compañeros y compañeras del Hospital de Clínicas, que desde hace seis meses están al frente en el combate al Covid 19, desempeñando un trabajo fundamental, arriesgado y sacrificado por el bien de todas y todos nosotros.
A los compañeros docentes, especialmente aquellos, de grados más bajos, que desarrollan su tarea docente con responsabilidad y profesionalismo a pesar de la baja remuneración.
Nosotros y nosotras, trabajadores, tenemos en este asueto del 18 de setiembre la posibilidad de reflexionar sobre el rol que cumplimos en la sociedad y del protagonismo que podemos tener para que la Universidad de la República sea inclusiva y popular, y en un país donde el norte a seguir sea la equidad y la defensa de los más desfavorecidos.
Que la universidad se pinte de negro, que se pinte de mulato, no sólo entre los alumnos, sino también entre los profesores, que se pinte de obrero y de campesino, que se pinte de pueblo, porque la Universidad no es el patrimonio de nadie y pertenece al pueblo.

Mesa Ejecutiva de AFFUR